Paredes de papel

Acababa de llegar a casa, había sido, sin duda alguna, un duro día de trabajo en la comisaría. Abrí la puerta de entrada y sin dilación alguna me dirigí hacia mi habitación, donde comencé a desvestirme. Me senté en la cama con la intención de quitarme el uniforme, pero antes de que pudiese quitarme la primera bota, te escuché. Eras tú otra vez, gimiendo desde el otro lado de la pared. A estas horas tu marido estaba en el trabajo, y yo, desde mi posición, sólo te estaba escuchando a ti. Rápidamente entendí que estarías tumbada en tu cama, masturbándote, intentando disimular (sin éxito alguno) tu elevado tono de sinfonías. Estábamos pared con pared, se tornaba imposible no escuchar cada segundo de tu respiración, cada jadeo silenciado, cada vaivén de chirridos procedente de tu sufrido colchón. Rápidamente sentí un escalofrío por todo mi cuerpo, y una brutal erección comenzó a abrirse paso bajo el pantalón de mi uniforme.

Mientras tanto, el sonido producido por tus jadeos era cada vez más pasional y en un volumen notablemente más elevado, era evidente que tu grado de excitación estaba aumentando por momentos, por lo que de forma instintiva comencé a desabrocharme el velcro de mi cinturón policial, dejándolo al lado mía, encima de la cama, donde ya tumbado boca arriba acomodé mi cabeza en la zona del colchón muy cercana a la pared, para poder ser testigo lo más cercanamente posible de tus más íntimos secretos.

Desde esa posición, podía escucharte como si estuvieras a un palmo de mí, donde los detalles ya no se guardaban, donde cada sonido podía vivirlo como si fuera en primera persona. Tus manos debían de ir tan rápidas, que podía escuchar claramente el sonido de tu humedad chocando violentamente contra tus dedos, una y otra vez, sin cesar, como un dulce sonido intermitente que iba acompañado de los gritos más placenteros y prohibidos, por lo que comencé a bajarme la cremallera del pantalón y rápidamente pude notar la tremenda lubricación, que en tan sólo dos minutos generé al escucharte, por lo que liberé mi sexo y comencé a tocarme de forma muy pausada, con el sentimiento de que me masturbando tú, te sentía tan cerca… que sin duda estaba siendo una experiencia sexual… que de alguna forma, estaba compartiendo contigo. Comencé a sentir unas ganas irrefrenables por decirte que estaba escuchándolo todo, me excitaba muchísimo pensarlo, por lo que con mi corazón acelerado a mil por hora, decidí dar dos toques en la pared con los nudillos de mi mano izquierda.

Te callaste al instante, quedando ambas habitaciones completamente enmudecidas, la tuya y la mía. Hubo cinco segundos en el que un excitante silencio invadió nuestros espacios, ya sabías que era yo, que yo también estaba ahí, escuchándote, testigo de tu más íntimo momento, por lo que en vista de que no obtuve respuesta volví a repetir con mi dubitativo toque de nudillos en la pared, pero esta vez, la piel de todo mi cuerpo se erizó, al escuchar una respuesta por tu parte, respondiste arañando levemente la pared, sentí tus uñas raspar la pared a tan sólo un centímetro de mí, me habías mandado la señal, y el escalofrío rápidamente se convirtió en excitación, me estremecí al completo mientras comprobaba que estabas empezando a gemir otra vez, ahora sin disimular ni un sólo decibelio, mucho más alto que antes, y el sonido incesante de tus adentrándose en tu ser rápidamente me hizo imaginar que la idea de escucharnos te excitaba tanto como a mí…

Ese día, los dos supimos, que cada gota de fluido se nos unió en una sola, y que aún sin vernos… estábamos tan lejos, pero a la vez tan cerca.

FIN

5 respuestas a “Paredes de papel

  1. Fantástico amigo que imaginación tienes,que gran momento he pasado leyendote, mil gracias por hacerme sentir lo que siento cada vez que te leo,me pones a mil🔥eso es lo tiene leer relatos tan extraordinarios como los tuyos😜millones de besos para un hombre 10🔝💯😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘

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  2. Uauuuuuuu !
    Qué o quién te inspira tanto …?
    Deberías presentarte brevemente… en un blog siempre es bueno acercarse a tus lectores
    No digo que te muestres, si no más bien, presentación… tu nombre y una breve descripción de ti y que te animó a escribir con tanta pasión
    Gracias por ofrecernos tus relatos, maravillosos todos!

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    1. Gracias Cristina, no todos los blog deben de ser iguales ni seguir las mismas pautas, esa será la magia de este blog, que sin duda alguna, espero no se parezca a ningún otro que haya por internet. Esa es mi clave 😉👏🏼

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