Los minutos son suspiros

Nos separan cientos de kilómetros, pero comenzamos a hablar y en tan sólo unos segundos mi cuerpo se acerca al tuyo, a tan sólo un milímetro de tu piel, cogidos por la cintura, desnudos y con las revoluciones a dos mil por hora. Puedo oler el perfume de tus sienes pasando a escasos centímetros de mi rostro, en dirección al lóbulo de mis orejas, te pone tan cachonda pensar que me las mordisqueas, que a veces comienzas a lubricar con tan sólo pensarlo. Cada una de tus palabras se me lanza al cuello para lamerlo sin cesar, puesto que contigo, las horas son minutos, y los minutos son suspiros.

Eres tan traviesa, y yo tan prohibido, que con tan sólo insinuarte que llevo el uniforme puesto, te sobreexcitas, te pasas de vueltas y te da exactamente igual en el lugar en el que estés, siempre acabamos los dos escondidos en algún lugar, mandándonos excitantes fotos para poder complacer nuestra infatigable sed, y es por ese motivo que te encanta pedirme una foto justo antes de comenzar mi servicio, como por ejemplo hoy, te has puesto tan cachonda al recibirla, que comenzabas de inmediato a mandarme esas fotos tan íntimas, donde tus dedos humedecidos trabajaban sin descanso, con el único objetivo de calmar tu infatigable sed. Eso me hacía sentir muy dentro de ti, con esos dos dedos embadurnados por una fina capa de tu flujo de la pasión, ese flujo que tanto deseo probar para calmar mi sed.

Una explosión en mi entrepierna en forma de erección me dejaba aprisionado en este uniforme que tanto te gustaba, necesitaba frotarme y sentir que te estaba haciendo mía, la tenía tan dura que sentirías tuyo cada milímetro de mi ser, yo estaba lubricando sin cesar, y me pedías que te dijera cosas duras, añadiendo en tu descripción que estabas tumbada en la cama pensando en mí, tocándote y acariciándote sutilmente tu clítorix, alternando un movimiento circular con tus dedos que haría estremecerse hasta al ser más frío del planeta Tierra. Me insistías… me obligabas a buscar un lugar donde pudiera masturbarme contigo, aunque tan sólo fuera por un momento, acompañados por una mezcla entre la aventura, la excitación y la inoportunidad, y como no podía ser de otra forma, cumplí tus deseos, y tuvimos juntos el mejor de todos los orgasmos, sincronizados, justo antes de retomar de nuevo nuestras vidas, volviendo con ello a la tan dura realidad.

FIN

8 respuestas a “Los minutos son suspiros

  1. Precioso relato,ya no hay distancia que pare los deseos de uno, a través de una foto,una voz o unos simples mensages puedes llegar al más alto orgasmo, nadie escribe como tú,da gusto leerte nunca me cansaré amigo,no cambies nunca y sigue siendo así de travieso escribiendo🔝💯💋

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